"Ahí la cosa no cambió tanto, porque tiré para no decir que no, para no ser pesada, para no hacerlos sentir mal, para pagar la cita a la que me habían invitado (...) tiré para gustarle a alguien y unas pocas para ser liberal (...) tiré de ebria con el que me joteara o me hiciera sentir especial (...) ahora recuerdo esas veces como autoviolaciones, pero la vida se pone más sabia a medida que vamos juntando llantos en la ducha, cistitis por gente que no importa (...) o cuando te das cuenta de que por tirártelo no necesariamente le vas a gustar".
Cuando necesitamos ser escuchados a veces lo mejor es decirnos las cosas a nosotros mismos, sin juzgarnos y reflexionando. Las palabras si se usan correctamente pueden darnos una visión más clara de lo que sucede, solo es cuestión de escuchar todas esas voces interiores que tenemos. Algunas nos pueden estar tratando de destruir y otras todo lo contrario, acá se dará el debate entre todas para ver cual es la mejor manera de subsistir entre ellas sin lograr una guerra interna.
miércoles, 2 de agosto de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
¿Quién soy?
12 de Enero, 2019 veintiún horas. Escribo mientras escucho "Beautiful Thing de Grace VanderWaal". Canciones de ese estilo me m...
No hay comentarios:
Publicar un comentario