12 de Enero, 2019
veintiún horas.
Escribo mientras escucho "Beautiful Thing de Grace VanderWaal". Canciones de ese estilo me mueven tantas cosas por dentro. Al principio y con un analisis muy superficial se puede decir que me pone mal por el simple hecho de no tener pareja, de no tener a mi tan llamada "alma gemela". Pero no, es mucho más profundo que eso. Hace tiempo vengo pensando y repensando sobre el por qué no tengo alguien que me quiera verdaderamente por lo que soy y entre tantos enredos llegué a la conclusión de que ni yo sé realmente quién soy. No me conozco, no sé que me gusta, no sé qué es lo que quiero y espero para mi vida. Siento que estoy en una crisis existencial que ya tuve muchas veces en mi vida y que cuando pensé que ya tenía todo resuelto parece que no es así.
Si sigo pensando en esto puedo llegar a la conclusión de que mi falta de personalidad se debe a la carencia de autoestima que tengo. Si seguimos analizando podemos deducir que el tener baja autoestima se debe a las múltiples veces que me dijeron que no valgo nada, que me trataron como una basura, como algo inservible. Si yo hablara de esto con alguien me preguntarían cuándo fue exactamente que me trataron de esta manera, y yo solo podría responder que las mayorías de ellas fueron cuando era más chica. Podría hablar del bullying de parte de mis compañeros de jardín, primaria y secundaria. Podría hablar como me alejaban por ser la más gorda del curso, como se burlaban de que me gustara alguien, como les daba gracia verme correr, como nadie quería hablarme porque parecía que tenía alguna especie de enfermedad contagiosa. Todo eso fue en el jardín y primaria, si bien tenía algunas amigas y personas que hablaban conmigo nunca deje de ser "la amiga de", nunca encajé en ningún grupo y si lo hacía era básicamente por alguna especie de influencias que daban mis amigas. Todos los varones fueron crueles conmigo, todos. En la primaria cuando en los cumpleaños se reunían a jugar a la botellita, cosa que siempre me pareció ridícula pero por dentro me daba mucha ilusión que el chico que me gustaba quisiera besarme, resulta que todos los varones se juntaban y pedían por favor que no les toque con la gorda. Yo los escuché, no solo en los cumpleaños sino en el salón de clases, en los recreos, todos esos comentarios negativos sobre mi aspecto físico. Hay frases que hasta el día de hoy recuerdo, recuerdo nenes que yo no conocía salían del colegio y me gritaban cuando estaba por entrar a mi casa cosas como "gorda horrible, aflojale a los postres, gorda de mierda mira como se te mueve la grasa, si esa gorda se cae rompe el piso". Yo no tenía más que 9, 10 años. Esos comentarios de varones me hicieron sentir muy mal. También los comentarios de mis supuestas amigas que ya todas siendo más grandes hacían si ningún remordimiento. Chistes como que yo jamás podría usar una tanga porque era muy grande que las iba a romper. Y yo creyendo que todo era cierto que las gordas no podían usar ropa interior sexy porque eso no es para ellas. Esos compañeros y compañeras sacándome fotos a mí y a mi pequeño intento de grupo para luego hacer edits o reírse de nuestra cara o alguna parte de nuestro cuerpo. Yo los escuchaba, yo me daba cuenta de todo lo que hacían, incluso de esas listas de quien es la más linda o la más "dable". Anotaban los puntos mientras decían sus razones. Yo ese día los escuché, aunque ellos hablaban bajito para que nosotras no nos enteráramos. Al sonar el recreo dejaron el salón y salieron, ese día encontré un papel en el suelo y resulta que era ese, ese que marcaba quien era linda y quien no. Yo como era de esperarse quedé entre las 3 últimas. Las otras dos chicas era porque a una nadie la quería porque ella tenía una personalidad muy fuerte, iba muy al choque, y a la otra porque era muy delgada y nunca hablaba y yo estaba ahí porque ademas de ser gorda y fea también era callada y claro a la gente no le agrada mucho la gente demasiado tímida, les incomoda, les aburre. ¿Qué loco no? Que las 3 últimas categorizadas como las más feas sean por una demasiado gorda o demasiado flaca y que eran tímidas y la otra por tener una personalidad muy fuerte.
Por lo que me cuentan yo no siempre fui de ser tan tímida, cuando era muy chiquita era re extrovertida pero claro... hasta entonces todos eramos chicos y nadie opinaba sobre el cuerpo de los demás. Yo creo que además de todo ese maltrato por parte de gente de mi edad, también lo sufrí en mi propia familia. Mis abuelas siempre diciéndome que coma para crecer, después que no coma tanto porque ya estaba muy grande. Después una siempre diciendo que así no voy a conseguir novio, que baje la panza, que estoy muy gorda. de ellas fue de quien más recibí esos comentarios, pero también de uno de mis abuelos y de mi papá de más grande diciéndome que me cuide mucho que después se me va hacer imposible, ¿imposible?. Palabras como imposible, difícil, complicado, etc siempre recorrieron mi vida y creo que me las apropié tanto que me cuesta soltarlas.
Y bueno... así poco a poco cuando se supone que tenía que construir mi autoestima se fue derrumbando, va... nunca se llegó a construir. Nunca nadie me enseño a tener un autoestima firme, a ser segura de mi misma. Yo siempre vi a mi mamá cuando era más chica como modelo a seguir, como modelo de mujer, siempre firme siempre segura. Pero con el tiempo no quise ser como mi mamá porque ella es gorda y yo no quería ser eso. Después volví a admirarla porque a pesar de ser gorda ella seguía fuerte. Me di cuenta muchos años después que a ella la vida la obligó a ser fuerte y que en realidad no siempre lo es. Y que como para ella era algo que se le dio de forma natural nunca pensó que sería necesario enseñármelo, lo dio por sentado, como que viéndola a ella se me iba a pegar, pero no... No puedo echarle toda la culpa porque no corresponde, nadie tiene un manual para la vida y mucho menos un manual para ser padre, pero si hay algo que todo esto me dejó bien en claro es que no quiero tener hijos y si los tengo espero no se me olvide el enseñarle a ser seguro de si mismo.
Mientras tanto yo sigo en mi lucha, el descubrir quién carajo soy y poder tener un autoestima solida.
veintiuna y treinta y siete.
veintiún horas.
Escribo mientras escucho "Beautiful Thing de Grace VanderWaal". Canciones de ese estilo me mueven tantas cosas por dentro. Al principio y con un analisis muy superficial se puede decir que me pone mal por el simple hecho de no tener pareja, de no tener a mi tan llamada "alma gemela". Pero no, es mucho más profundo que eso. Hace tiempo vengo pensando y repensando sobre el por qué no tengo alguien que me quiera verdaderamente por lo que soy y entre tantos enredos llegué a la conclusión de que ni yo sé realmente quién soy. No me conozco, no sé que me gusta, no sé qué es lo que quiero y espero para mi vida. Siento que estoy en una crisis existencial que ya tuve muchas veces en mi vida y que cuando pensé que ya tenía todo resuelto parece que no es así.
Si sigo pensando en esto puedo llegar a la conclusión de que mi falta de personalidad se debe a la carencia de autoestima que tengo. Si seguimos analizando podemos deducir que el tener baja autoestima se debe a las múltiples veces que me dijeron que no valgo nada, que me trataron como una basura, como algo inservible. Si yo hablara de esto con alguien me preguntarían cuándo fue exactamente que me trataron de esta manera, y yo solo podría responder que las mayorías de ellas fueron cuando era más chica. Podría hablar del bullying de parte de mis compañeros de jardín, primaria y secundaria. Podría hablar como me alejaban por ser la más gorda del curso, como se burlaban de que me gustara alguien, como les daba gracia verme correr, como nadie quería hablarme porque parecía que tenía alguna especie de enfermedad contagiosa. Todo eso fue en el jardín y primaria, si bien tenía algunas amigas y personas que hablaban conmigo nunca deje de ser "la amiga de", nunca encajé en ningún grupo y si lo hacía era básicamente por alguna especie de influencias que daban mis amigas. Todos los varones fueron crueles conmigo, todos. En la primaria cuando en los cumpleaños se reunían a jugar a la botellita, cosa que siempre me pareció ridícula pero por dentro me daba mucha ilusión que el chico que me gustaba quisiera besarme, resulta que todos los varones se juntaban y pedían por favor que no les toque con la gorda. Yo los escuché, no solo en los cumpleaños sino en el salón de clases, en los recreos, todos esos comentarios negativos sobre mi aspecto físico. Hay frases que hasta el día de hoy recuerdo, recuerdo nenes que yo no conocía salían del colegio y me gritaban cuando estaba por entrar a mi casa cosas como "gorda horrible, aflojale a los postres, gorda de mierda mira como se te mueve la grasa, si esa gorda se cae rompe el piso". Yo no tenía más que 9, 10 años. Esos comentarios de varones me hicieron sentir muy mal. También los comentarios de mis supuestas amigas que ya todas siendo más grandes hacían si ningún remordimiento. Chistes como que yo jamás podría usar una tanga porque era muy grande que las iba a romper. Y yo creyendo que todo era cierto que las gordas no podían usar ropa interior sexy porque eso no es para ellas. Esos compañeros y compañeras sacándome fotos a mí y a mi pequeño intento de grupo para luego hacer edits o reírse de nuestra cara o alguna parte de nuestro cuerpo. Yo los escuchaba, yo me daba cuenta de todo lo que hacían, incluso de esas listas de quien es la más linda o la más "dable". Anotaban los puntos mientras decían sus razones. Yo ese día los escuché, aunque ellos hablaban bajito para que nosotras no nos enteráramos. Al sonar el recreo dejaron el salón y salieron, ese día encontré un papel en el suelo y resulta que era ese, ese que marcaba quien era linda y quien no. Yo como era de esperarse quedé entre las 3 últimas. Las otras dos chicas era porque a una nadie la quería porque ella tenía una personalidad muy fuerte, iba muy al choque, y a la otra porque era muy delgada y nunca hablaba y yo estaba ahí porque ademas de ser gorda y fea también era callada y claro a la gente no le agrada mucho la gente demasiado tímida, les incomoda, les aburre. ¿Qué loco no? Que las 3 últimas categorizadas como las más feas sean por una demasiado gorda o demasiado flaca y que eran tímidas y la otra por tener una personalidad muy fuerte.
Por lo que me cuentan yo no siempre fui de ser tan tímida, cuando era muy chiquita era re extrovertida pero claro... hasta entonces todos eramos chicos y nadie opinaba sobre el cuerpo de los demás. Yo creo que además de todo ese maltrato por parte de gente de mi edad, también lo sufrí en mi propia familia. Mis abuelas siempre diciéndome que coma para crecer, después que no coma tanto porque ya estaba muy grande. Después una siempre diciendo que así no voy a conseguir novio, que baje la panza, que estoy muy gorda. de ellas fue de quien más recibí esos comentarios, pero también de uno de mis abuelos y de mi papá de más grande diciéndome que me cuide mucho que después se me va hacer imposible, ¿imposible?. Palabras como imposible, difícil, complicado, etc siempre recorrieron mi vida y creo que me las apropié tanto que me cuesta soltarlas.
Y bueno... así poco a poco cuando se supone que tenía que construir mi autoestima se fue derrumbando, va... nunca se llegó a construir. Nunca nadie me enseño a tener un autoestima firme, a ser segura de mi misma. Yo siempre vi a mi mamá cuando era más chica como modelo a seguir, como modelo de mujer, siempre firme siempre segura. Pero con el tiempo no quise ser como mi mamá porque ella es gorda y yo no quería ser eso. Después volví a admirarla porque a pesar de ser gorda ella seguía fuerte. Me di cuenta muchos años después que a ella la vida la obligó a ser fuerte y que en realidad no siempre lo es. Y que como para ella era algo que se le dio de forma natural nunca pensó que sería necesario enseñármelo, lo dio por sentado, como que viéndola a ella se me iba a pegar, pero no... No puedo echarle toda la culpa porque no corresponde, nadie tiene un manual para la vida y mucho menos un manual para ser padre, pero si hay algo que todo esto me dejó bien en claro es que no quiero tener hijos y si los tengo espero no se me olvide el enseñarle a ser seguro de si mismo.
Mientras tanto yo sigo en mi lucha, el descubrir quién carajo soy y poder tener un autoestima solida.
veintiuna y treinta y siete.