Viernes 10 de Enero, 2014.
01:55 a.m.
01:55 a.m.
¿Por qué me empeño tanto en escribir todo lo que escribo?
Bueno, porque creo que algún día voy a necesitar saber todo esto. Soy
miedosa y por alguna razón presiento que
puedo llegar a perder la memoria. Tal vez sea un poco exagerado, pero soy así,
exagerada. Además un recordatorio de cómo pienso en cada momento no lo veo como
algo malo, todo lo contrario.
Lo uso como método de descarga, me ayuda a mantenerme “cuerda”. Siempre pensé qué todos estamos
loco en algún sentido u otro, sólo que la mayoría lo intentamos ocultar, la
locura o lo llamado “raro” o “anormal” es peligroso para aquellos que temen
verse reflejados o incluso los que están completamente encontrándose con algo
relativamente nuevo. No intento hablar refinadamente para parecer inteligente,
ni para aportar seriedad a mis oraciones. Lo único que intento hacer es
explicarme y expresarme correctamente.
Estoy a favor de mi locura porque con ella me siento única,
pero al pensar que no debo ser la
única a la que le pasa pierde toda su
magia. Por lo cual prefiero mantenerme cuerda por un tiempo más.
Al final y al cabo resulta ser lo mismo, sea como sea siempre
habrá alguien que comparta lo mismo por lo cual no seré única en el mundo. Soy
corriente, como los demás. Entonces elegir entre cordura y locura es fácil. Mis
pequeños delirios son divertidos. Algunos son tristes y desesperantes, pero en
fin reflejan una realidad en la que vivo. Eso me hace sentir comprendida. Cuando
me pongo así me siento casi libre, obviamente mis ataduras siguen estando, pero
siento que las cadenas que me atan están más flojas.
Son cosas que a todo el mundo le pasa, esos pequeños delirios
míos, no son más que cosas normales. O eso es lo que yo creo, en mi definición
de normalidad.
Divagar es típico cuando estoy en estos estados, de locura o
pensantes, cualquiera es válido para mí. La verdad es que no veo la diferencia.
Adoro escribir, es como escribirme una carta a mí misma. Me
cuento cosas que solo yo podría entender. Porqué sé lo que es sentirlas,
sufrirlas, vivirlas en carne propia.
Mi intención no es contar todo como tragedia porque se
tornaría aburrido y no sería cierto. La
intención acá es… ser lo más realista posible, a como me siento en cada
momento. La alegría, la tristeza, la desesperación, la excitación, todas y cada
una de ellas quiero expresarlas. Tal vez me cueste demasiado, no soy escritora
y siempre me ha costado expresarme, todo esto junto resulta desastroso. Pero
bueno, no será tan desastroso si por lo menos yo sola consigo entenderme. Tan
solo eso me basta para poder estar feliz con cada párrafo, cada oración, cada
palabra que yo misma escribí con sonrisas en el rostro, lágrimas e
incertidumbre.
02:17
a.m.
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