lunes, 13 de enero de 2014

Ya no sé que es el amor

Viernes 10 de enero, 2014.
01:06 a.m.

Ya no sé que es estar enamorada, no sé qué es lo que hay que sentir para saberlo. A medida que los años pasan me doy cuenta que mis sentimientos era mucho más reales cuando era pequeña. Son sentimientos únicamente puros,  nada los afecta. No tienen pensamientos extraños, de hecho, no se piensa solo se siente. De verdad extraño sentirme así, no tener preocupaciones. Ahora todo es más complicado, antes no importaba nada más que como era su actitud para conmigo. Ahora, importa eso, importan también otros factores, como por ejemplo: la familia, los estudios, sus juntas (amigos),  y principalmente el futuro. La importancia en la aceptación de la familia, de ambas partes, es fundamental. Me contaría mucho estar con alguien cuya familia no me quisiera en lo absoluto… soy fuerte, lo sé, pero también sé que tengo mis declives en los cuales soy la más débil del mundo.  Creo que me ganarían por cansancio. Ser la “odiada”, la “hdp” no es un papel que me apeteciera llevar por años.  Lo mismo de parte de mi familia, no me gustaría decepcionarlos, y mucho menos me gustaría que mi pareja se sintiera intimidada y con el mismo miedo que a mi tanto molesta. Lo de la aceptación de la familia es un tema delicado y también lo es la parte de las amistades. Es casi lo mismo, pero en este caso uno puede ser influenciado a un nivel mayoritario, dependiendo su escala de prioridades entre familia y amistad. La típica de “llenar la cabeza” está demasiado latente. Seamos sinceros ¿cuántas parejas se separaron por sus “amiguitos”? Y no, no me refiero a los celos. Los estudios y el futuro van de la mano. Estar con alguien sin estudios va a influenciar nuestro futuro de una manera importante. En parte sé cómo es estar luchando por conseguir un buen trabajo y ganar dinero para poder mantener una familia. Mi familia no está en la miseria, eso está claro, pero tampoco nos sobra la plata. A mis papás les cuesta y mucho conseguirnos cosas, y cumplirnos los caprichos pelotudos que tenemos. Es obvio que ellos quieren algo mejor para mi, por eso no puedo decepcionarlos. Imaginemos que ya pasaron varios años ¿tendré hijos? No lo sé y mucho menos la cantidad. Pero ¿cómo voy a mantenerlos si mi pareja no está dispuesta a ayudar? O sea, si  yo me esfuerzo voy a poder hacerlo sola, pero si somos una familia deberíamos trabajar duro ambos, no sólo uno. Pensar en el futuro sólo me hace doler la cabeza, mi mente da mil giros por segundo.
En fin, por todo esto me es muy difícil saber ahora si estoy enamorada o no… Hay tantas cosas que tengo que tener en mente que no da lugar, espacio, a los verdaderos sentimientos…
Soy cursi y romántica, pero cuesta ponerlo en práctica cuando hay que tener tantos puntos en cuenta.
Mi yo romántica e impulsiva dice que no debería importar nada, que si sientes algo debes luchar hasta el final para que ese amor pueda salvarse y seguir a flote. No importa cuántos se opongan, si de verdad se quieren y los dos están dispuestos a protegerse entre sí ¿qué más da lo que los demás digan? Ya encontrarán alguna salida y soluciones para todo, mientras estén juntos todo será perfecto.
Pero la otra parte de mi dice que eso es demasiado utópico. Algo irreal. Son sueños y fantasías de niños. Va a ser mejor abandonarlos y acatarse a los puntos esenciales.
Tengo dos pensamientos completamente diferentes en mi cabeza, ambos se pelean y desatan una guerra interna. Ni uno ni otro puede ganar si yo no decido, pero… ¿qué decido? ¿Cómo hago para elegir? ¿Por qué me encuentro en el medio? ¿Por qué no simplemente esas voces se callan y me dejan en paz? No puedo calmar a las fieras y eso me está aterrando. No me dejan pensar con claridad, se arma un mar en mi cabeza mucho más fuerte que en el he estado estos días. No sé qué hacer, siento cierta desesperación, enojo, ira, confusión, tristeza, estoy perdida.
Me siento vacía, no quiero sentirme así. No quiero el resto de mi vida convertirme en una persona que haya dejado de soñar, que no crea, que se cierre, que no sienta… que no viva. Amaría ser libre, sentirme libre de hacer lo que mi corazón decida. Pero no puedo escucharlo, está encerrado. Lo aprisionan, mi otra parte lo tiene encerrado bajo llave en una caja donde no puede verse ni pasar ningún sonido. Aunque no pueda saber nada de él, siento la angustia en la que se encuentra.
Como toda persona, me encantaría liberarlo, pero no puedo optar por ayudarlo… así como tampoco puedo seguir manteniéndolo allí.
Volvemos al principio, no sé cómo resolver estás cosas que me pasan. Estás cosas que siento, en el aprieto en el que me encuentro.
¿Guerra entre cerebro y corazón?  No, no lo llamo así. Lo llamo como bien dije antes, en una lucha de varias voces en mi cabeza. Dos partes de mí que discuten entre sí.
Quizás lo que necesito es explicar cómo me siento a alguien, y esperar que por algún extraño motivo esa persona me comprenda.  Pero tengo miedo, es muy probable que piensen que sólo son cosas de adolescentes, algo sin importancia que se me pasará con los años…Porque sé que si no resuelvo esto ahora me va a seguir y no creo que mis dos yos se vayan a calmar. Además… quizás después ya sea tarde para cuando encuentre respuesta…. No quiero imaginar esa posibilidad.
Estoy un poco desolada. Necesito solucionarlo ya, por favor…


01:54 a.m.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Quién soy?

12 de Enero, 2019 veintiún horas. Escribo mientras escucho "Beautiful Thing de Grace VanderWaal". Canciones de ese estilo me m...